Reparten galletas, todos comieron y a mí que me trompee un chancho. Piden la opinión de todos menos la de uno y a mí que me trompee un chancho. Hay una fiesta, a todos los invitaron y a mí que me trompee un chancho. Se van todos los compas del trabajo a almorzar juntos y a mi que me trompee un chancho. O el novio, caso típico, prefiere salir con sus amigos a ver el partido y a mí que me trompee un chancho... No me pueden decir que nunca les ha pasado. Alguna vez los tienen que haber hecho a un lado y sentirse marginados... de algo, en alguna medida.
Pues a todos esos que "descuelan" que también los trompee un chancho, o dos... que cosa muy bonita no de debe de ser...
4 comentarios:
A mi me han "trompeado" no sólo chanchos, sino ratas de dos patas.
No más rosas para los cerdos!!!!!!
He dicho.
Jaja, eso sí que nunca lo había escuchado...
que bueno que tu mama use tantos dichos, las generaciones de ahora no las usan tanto!!!
ja ja ja ja... otra genialidad!!!
En mi caso particular, conozco otras dos versiones un poco diferentes, pero iguales en el fondo.
Así, en los recovecos de mi casa y las de los familares han sonado, y suenan de cuando en cuando:
"y a mí, que me aprete un burro" y,
"y a mí que me muerda un caballo"
Nada como la cultura popular.... LOL
XOXO
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